DÍA 63
365 -Mario Mejía- Día 63 Noviembre 6 de 2022, domingo. La abundante lluvia del día anterior me pasó factura. Llegué a Finca Iracas a eso de la 1:30am. Al entrar en la carpa, me encontré con un cuadro desalentador: el agua se filtró al interior, inundándola. Moría de fatiga, tanto, que carecía de la energía necesaria para descender de la plataforma sobre la que se erigía la tienda y desplazarme hasta el quiosco en busca de una hamaca para tratar de dormir en ella. En lugar de eso, presa de la somnolencia, cubrí la colchoneta con una bolsa plástica de buen tamaño, me recosté y caí profundamente dormido en cuestión de segundos. A eso de las 6am me desperté en medio de un charco frío. Mi peso hizo que la colchoneta bajara prácticamente al nivel del piso del albergue, por lo que el agua me alcanzó por completo. No obstante, tan cansado estaba que no me di cuenta sino hasta el amanecer. Un par de horas más tarde, desayunaba con la pareja en el chiringuito. El profe, recurriendo a otro d...