Entradas

Mostrando entradas de 2025

DÉCIMA A "LA ESCRITURA ES CULTURA"

Imagen
   DÉCIMA A "LA ESCRITURA ES CULTURA" — Mario Mejía

DÉCIMA A LAS MARIÁPOLIS

Imagen
  DÉCIMA A LAS MARIÁPOLIS — Mario Mejía

UN MUNDO EN LA MIRADA

Imagen
UN MUNDO EN LA MIRADA —Mario Mejía

SONETO A MI MADRE

Imagen
  SONETO A MI MADRE —Mario Mejía

DÍA 257

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 257 Mayo 19 de 2023, viernes. Poco antes de la autopista en algún “Pare” latía una triste melodía que soplaba un trombonista. Como muchos, ese artista en aquel marco informal con un ardid cultural rebuscaba su sustento empuñando su instrumento, una escena muy usual. --- --- --- --- --- Con micrófono y parlante mientras el bus avanzaba, un hombre joven cantaba con entusiasta semblante. Debo admitir, fue brillante su breve improvisación, bastó una sola canción para obtener de la audiencia cierta oportuna solvencia que fue su retribución. --- --- --- --- --- Trapecistas, bailarinas, guitarristas, trompetistas... Presentaciones distintas en semáforos y esquinas. Esas eran las rutinas —¿elección, necesidad?— de aquella informalidad de muchos que trabajaban y que algunos disfrutaban fluyendo en su habilidad.

DÍA 256

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 256 Mayo 18 de 2023, jueves. Sonido del monitor cardíaco. Estaba de pie al lado suyo. Apretaba su mano inanimada, endurecida por los callos de un hombre trabajador en demasía. Súbitamente, abrió los ojos, apretó también mi mano, se quitó tubos y agujas y se sentó. —Pero los médicos dijeron… —señalé. —No les hagás caso. —repuso encogiéndose de hombros. —¡Sos un roble, mi viejo, estás entero! Sabía que de esta salías. Nos enterrás a todos, Rauzán. —Vámonos de aquí, me duele todo el cuerpo de estar postrado en esta cama por días. Horas más tarde estábamos en Frontino. Nos situamos en la parte trasera de la finca. El final del generoso corredor conectaba con el verde de la montaña. Bebimos delicioso jugo preparado por él con naranjas frescas del lugar. La vieja casa exhalaba esos tangos que adora. Los entonó vigorosamente. Su emotiva gesticulación mientras cantaba hacía justicia a su arraigado amor por ellos. Me deleité escuchando sus mil y una historias, carg...

DÍA 255

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 255 Mayo 17 de 2023, miércoles. Una vieja canción de Cream ambientaba uno de los bares de Las Torres, dando perfecta cabida a otra exquisita tendencia musical que nos asistió en el umbral del nuevo día. Un par de horas antes, mojados, intervenidos por un hombre que señaló estar infectado de VIH, y que nos ofreció una embarcación construida a mano en un material rústico, y tras procurarnos con cierta dificultad un medio de transporte, nos movilizamos al centro de la ciudad. Compartía una cerveza con Paulina, David y el otro chico. Entretanto conversábamos acerca del concierto, sobre Pedro Aznar —que, entre otras cosas, se presentaría en vivo una semana después, también en el Teatro Metropolitano—, Luis Alberto Spinetta, Charly García y el rock argentino. Tal vez dos horas más discurrieron entre la música, la plática, la lluvia decidida y un tinte bohemio al que mi fatiga acumulada no proyectaba atribuir mayor longevidad. Echadas abajo las puertas del establ...

DÍA 254

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 254 Mayo 16 de 2023, martes. “De las alegrías, prefiero las inesperadas”, escuché decir muchas veces. Cobró mucho sentido aquel día. Solía desvincularme del dispositivo móvil mientras transcurría mi horario laboral. Lo dejaba guardado en el bolso y eventualmente dirigía mi atención a él en la hora del almuerzo, o al concluir la jornada. Por alguna razón lo encendí por un momento a mitad de la tarde. —¿Qué harás en la noche? Tengo entradas para Fito. —me escribió Paulina. Probablemente, en caso de no haber mirado el teléfono, no habría disfrutado de esa noche de aquella manera. Personas fumando, bebiendo cerveza, hablando por teléfono, se movían bajo la lluvia. El Teatro Metropolitano José Gutiérrez Gómez se alzaba hacia el manto negro de la noche y el eco de almas grandes, inolvidables y eternas —de las que tatúan épocas y generaciones— parecía revestir cada uno de sus ladrillos. Apuré una bebida fría y poco después avisté a David y Paulina, que se acercar...

DÍA 253

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 253 Mayo 15 de 2023, lunes. “Pensando, enredando sombras en la profunda soledad. Tú también estás lejos, ¡ah!, más lejos que nadie. Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes, enterrando lámparas”. —Pablo Neruda Una de las aves se aferró a una de las ramas y su trino descendió por la ladera vestida de esmeralda y rocío. Avancé advirtiendo el crujir de hojas secas que se quebraban como mi cada vez más caduca pretensión de sortear la maleza, que se presentaba más espesa a cada paso. No tenía idea de qué día era, mucho menos de una hora. Miré el reloj y me di cuenta de que las agujas giraban a una velocidad alucinante. La oscuridad reinó y un canto nocturno, nuevo para mí, me envolvió, al igual que a mi entorno. La temperatura declinó. Mi piel se erizó. Tirité. Se precipitó una tormenta sin anuncio. El agua corrió, alcanzó el nivel de mis tobillos, de mis rodillas. El caudal cobró vigor. Me arrastró hasta un lugar que, a todas luces, ya había visitado...

DÍA 252

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 252 Mayo 14 de 2023, domingo. Mi hermana y yo salíamos recurrentemente con mi madre. Dejábamos la ciudad y visitábamos algún corregimiento o municipio. Pasábamos tiempo con ella, la llevábamos a almorzar a algún apacible lugar, o a disfrutar de una de sus pasiones: comer dulces y postres. Aquel día no fue la excepción. Sin embargo, se trataba de una fecha en la que normalmente se apilaban multitudes en restaurantes y otros establecimientos, haciendo que hallar un sitio para almorzar y compartir un rato fuera una difícil tarea, razón por la cual nos decantamos por brindarle una atención en su casa. Catorce versos endecasílabos había dedicado a ella en un pasado no muy lejano: SONETO A MI MADRE —Mario Mejía Madre mía, hoy yo quiero expresarte que, aunque no lo diga constantemente, espero siempre tengas muy presente que sería algo imposible no amarte. Algunas veces quisiera abrazarte, y también besarte, y, no obstante, una tonta sensación es causante de que e...

DÍA 251

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 251 Mayo 13 de 2023, sábado. Abrí los ojos y no había premura. Disfruté con detenimiento de las cosas simples de la mañana. Más tarde, platicaba con Jorge, el tío del que ya he hablado. Hacía poco había viajado por tierra a Subia, una localidad en Cundinamarca, y relataba algunas de las particularidades acaecidas durante los cuantiosos kilómetros que estuvo al volante. Sus ojos reflejaban el cansancio que suponía haber conducido por considerables lapsos durante los últimos dos días. Empero, su pie pisaba nuevamente el acelerador. Yo era su copiloto. Más tarde se sumó Cecilia, una de sus hermanas, que se situó en el asiento trasero. El vehículo avanzaba y devoraba el asfalto mientras la intensidad del zumbido de incontables motocicletas y demás automotores decrecía en tanto lo urbano quedaba atrás. Como una hora después pisamos el municipio de Girardota. Ascendimos tomando la senda a la vereda Manga Arriba, cuyo paisaje rural se expandió en la medida en que...

DÍA 250

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 250 Mayo 12 de 2023, viernes. Disfrutaba de la ligera brisa que agasajaba la noche. Bebía una cerveza en el pasaje mientras escuchaba trozos de canciones que escapaban por puertas y ventanas desde el interior del bar, donde, a excepción del encargado de la barra, reinaba la soledad. Una chica muy joven, de tal vez quince o dieciséis años, de tez lívida, cabello lacio y oscuro se situó en el andén de enfrente. Acomodó un banco de madera y dispuso sobre él, abierta en su totalidad, la funda de un violín tras extraer de ella su arco e instrumento. Ubicó dentro de la cubierta una modesta instalación de bombillos muy pequeños que emitían una luz amarilla y tenue. A unos centímetros del asiento emplazó un altavoz. Reprodujo una pista y luego de tomar cierta distancia evitando generar feedback, ajustó su preamplificador y ejecutó hermosas melodías que se enlazaron perfectamente con la base rítmico-armónica que emanaba del parlante, tejiendo finalmente una pieza m...

DÍA 249

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 249 Mayo 11 de 2023, jueves. Finalizada una jornada laboral más, caminé bajo un cielo de colores caprichosos y lenguas de fuego. Minutos después tomé el transporte acostumbrado. Tomé asiento y abrí al máximo la ventanilla pretendiendo captar todo el aire fresco posible para mitigar el bochorno que prevalecía aún entrada la noche. Leí el discurso que el poeta español Federico García Lorca emitió en septiembre de 1931 en la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal, Fuente de Vaqueros (Granada): "Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole, si el festejo es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Esta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de...

DÍA 248

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 248 Mayo 10 de 2023, miércoles. El fragor diario de la alarma. Desperté sobresaltado. La pospuse una, dos, tres, cuatro veces. La noche anterior me metí en la cama exhausto. Era consciente de que mientras más tiempo transcurriera sin ponerme de pie, mayor sería mi premura: ducharme, vestirme, desayunar por inercia, apresuradamente, en modo automático, bocados grandes y afanosos, masticar poco, disfrutar poco, caminar a zancadas envuelto por la ola de calor que azotaba los días desde horas tempranas, percibiendo el descenso de las primeras gotas de sudor, inventariando los segundos, procurando hallar un bus estacionado en el paradero, esperando una silueta peatonal en verde para cruzar, un círculo rojo al caminar, uno verde a través del cristal de la ventana del bus, cruzando los dedos para que no se presentara un embotellamiento. No obstante, me sentía física y mentalmente agotado y postergué por un rato el momento de levantarme, asumiendo, en consecuencia...

DÍA 247

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 247 Mayo 9 de 2023, martes. Pensaba en lo afortunado que fui durante mi estadía en tierras chocoanas. Eventuales dolores de cabeza, un par de caídas leves mientras sorteaba alguna trocha en bicicleta, úlceras en los pies a causa de la humedad, laceraciones tras impactar con el arrecife, el permanente asedio de los mosquitos... A excepción de la aterradora experiencia de la que por poco no salgo con vida, consideraba lo demás como quebrantos menores. Hablé de Gino Syed en reiteradas ocasiones. Aunque obstinado y un poco fanático, era un buen tipo, afable, noble y trabajador. Ya había tenido antes noticias que poco lo favorecían. Su cometido de viajar a Panamá y posteriormente continuar su recorrido se veía truncado de manera recurrente. Mientras permanecí en el golfo supe de un par de casos de malaria —también conocida como paludismo—, una enfermedad infecciosa producida por parásitos Plasmodium y transmitida mayormente por las hembras de mosquitos del géne...

DÍA 246

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 246 Mayo 8 de 2023, lunes. “El diablo y yo nos entendemos como dos viejos amigos. A veces se hace mi sombra, va a todas partes conmigo. Se me trepa a la nariz y me la muerde y la quiebra con sus dientes finos. Cuando estoy en la ventana, me dice ¡brinca! detrás del oído. Aquí en la cama se acuesta a mis pies como un niño y me ilumina el insomnio con luces de artificio. Nunca se está quieto. Anda como un maldito, como un loco, adivinando cosas que no me digo. Quién sabe qué gotas pone en mis ojos, que me miro a veces cara de diablo cuando estoy distraído. De vez en cuando me toma los dedos mientras escribo. Es raro y simple. Parece a veces arrepentido. El pobre no sabe nada de sí mismo. Cuando soy santo, me pongo a murmurarle al oído y lo mareo y me desquito. Pero después de todo somos amigos y tiene una ternura como un membrillo y se siente solo el pobrecito”. [El diablo y yo nos entendemos] —Jaime Sabines Minutos después de leer un poema de Jaime Sabines,...

DÍA 245

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 245 Mayo 7 de 2023, domingo. Corría el 30 de diciembre de 2016. Era una noche gélida en Santa Elena. Había llovido y la humedad persistía en las hojas de los árboles, en su corteza, en el pavimento. —Llegó aquí corriendo. Huía del ruido de la pólvora, entró y ha permanecido bajo uno de los muebles ubicados en el segundo piso. —indicó una de las meseras del lugar cuando tres personas se aproximaron a la entrada y se mostraron interesadas en subir al segundo nivel. —Si no les incomoda, pueden situarse en la salita y en un momento les atenderemos. El restaurante tenía por nombre “La Chilanga” y servían comida mexicana. Los recién llegados no vacilaron en instalarse. En efecto, allí estaba. Un perro adulto, de tamaño mediano, denso pelaje marrón, hocico plateado, orejas triangulares muy suaves, ojos negros y mirada profunda se agazapaba bajo una silla. Lucía amedrentado y temblaba. No ofreció resistencia alguna en el momento en que los visitantes se pusieron e...

DÍA 244

Imagen
  3 6 5 -Mario Mejía- Día 244 Mayo 6 de 2023, sábado. Cuatro piedras medianas dispuestas sobre el asfalto. Cada par de ellas hacía las veces de una improvisada portería de fútbol. Un grupo de niños jugaba un partido en medio de la calle, aprovechando su cierre fortuito. Estaba seguro de que al menos uno de ellos recordaría por siempre esa como la noche que persiguió el balón sin correr el mínimo riesgo de ser embestido por un vehículo; no olvidaría el día en que quizá la casa más antigua y de mayor tamaño de la cuadra se desplomó. En mi caso, hasta la fecha conservaba registros de algunas aventuras de la infancia en su interior, correteando a través de sus generosos pasillos, explorando su extenso solar que lindaba con los de viviendas distantes situadas en otras manzanas, sentado con primos y amigos en las escaleras de la entrada dando cuenta de la cantidad de chucherías que con monedas de diez y veinte pesos adquiríamos en la tienda de don Juan —justo enfrente—, que, cuando dispo...