DÍA 251

 3 6 5

-Mario Mejía-

Día 251
Mayo 13 de 2023, sábado.




Abrí los ojos y no había premura. Disfruté con detenimiento de las cosas simples de la mañana. Más tarde, platicaba con Jorge, el tío del que ya he hablado. Hacía poco había viajado por tierra a Subia, una localidad en Cundinamarca, y relataba algunas de las particularidades acaecidas durante los cuantiosos kilómetros que estuvo al volante. Sus ojos reflejaban el cansancio que suponía haber conducido por considerables lapsos durante los últimos dos días. Empero, su pie pisaba nuevamente el acelerador. Yo era su copiloto. Más tarde se sumó Cecilia, una de sus hermanas, que se situó en el asiento trasero. El vehículo avanzaba y devoraba el asfalto mientras la intensidad del zumbido de incontables motocicletas y demás automotores decrecía en tanto lo urbano quedaba atrás. Como una hora después pisamos el municipio de Girardota. Ascendimos tomando la senda a la vereda Manga Arriba, cuyo paisaje rural se expandió en la medida en que el camino se hizo más estrecho. Finalmente, el pavimento fue cascajo y tierra. Descendimos del vehículo cuando el sendero fue ciego, justamente en la entrada de la propiedad en la que, como señalé antes, mi tío estaba instalado, y salvamos a pie el último tramo.
Limones jóvenes, racimos de banano y unos cuantos lulos crecían. Movidos por el viento, algunos crotos encendidos ondulaban en el paisaje como anémonas sumidas en un verde mar. El amplio corredor renovó viejos recuerdos, esbozó rostros distantes, removió antiguas nostalgias.
Disfruté como de costumbre de aquel entorno y un par de horas más tarde, cuando Cecilia y Jorge zanjaron algunos pendientes, el segundo reanudó su régimen intensivo de conducción, el cascajo y la tierra fueron pavimento, el sendero se ensanchó, Manga Arriba quedó allí, al igual que los crotos, los lulos, los limones, los bananos y el amplio corredor. Dejamos Girardota, el zumbido de los automotores se intensificó mientras nos acercábamos al casco urbano, los ojos de mi tío aparecieron más cansados aún.
De nuevo la ciudad. Y no hubo premura.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DÍA 145

DÍA 23

LLAMA LA CONCIENCIA - monólogo