DÍA 213
3 6 5
-Mario Mejía-Día 213
Abril 5 de 2023, miércoles.
La rutina transcurría con ligeras variaciones: las personas con las que coincidía al realizar ciertas tareas, la hora en la que bebía café negro muy caliente, las prioridades que surgían repentinamente y relegaban de forma temporal lo que se estaba ejecutando, y, sobretodo, la pluralidad de pensamientos que no concedían descanso a mi cerebro.
La fatiga se acumulaba. Ansiaba que las tres agujas giraran rápido, que el tiempo se extinguiera y la hora de salida se manifestara pronto: eso, como señalé antes, me descorazonaba. “Si tal vez hubiera movido las fichas de otro modo… Si hubiera hecho las cosas bien, quizá podría estar llevando a cabo algo que disfrutara realmente, disfrutando del tiempo y no deseando, en lugar de eso, que se agotara, que se malgastara como el agua limpia que brota a cántaros de un grifo abierto en vano y va a parar en el drenaje: un triste despropósito”, me decía. Pero de nada servía el “si hubiera”. Sencillamente, así eran las cosas. Deseaba que esa claridad me permitiera brindar un poco de serenidad a mi cabeza, asumiendo la resignación que pusiera un alto a esa autoflagelación mental.
--- --- --- --- ---
Caminé por el centro de la ciudad. Recorrí espacios y avenidas que había frecuentado en diferentes momentos de mi vida. En retrospectiva, aquella noche experimenté añoranza en algunos lugares y alivio en otros.
A través de mis auriculares se reproducían canciones de Crash Test Dummies, Cage The Elephant, Tom Waits, Radiohead, Boy Harsher, Björk, Mint Royale, Tool, Candlebox, Dead Can Dance, White Zombie, Primus, The Lemonheads, Soundgarden, Tori Amos… Aún disfrutaba firmemente escuchar música. Lo constaté mientras la noche devoraba los últimos rayos de sol, dividiendo el día, como cantaba Morrison. Atribuía fuerza a cada uno de mis pasos y decidí caminar a casa. Continué transitando, repasando sitios y emociones. Las viejas calles y las esquinas eran un cauce. Yo era un río. Mi agua no era la misma cada día. No era la misma en cada tramo. Como el tiempo, no dejaba de correr, a veces, clara, a veces, turbia.

Comentarios
Publicar un comentario