DÍA 134

 3 6 5

-Mario Mejía-


Día 134

Enero 16 de 2023, lunes.



“¡Un libro que estoy leyendo me recuerda tanto a vos! Es de un man que deja todo por dedicarse a escribir. Es profe de Filosofía, y deja, inclusive, la docencia”. —me escribió Tífany.


“[…] Mi boca se abrió, y lo que dije fue una solemne perogrullada, una frase de adolescente borracho de Filosofía: quiero ser libre.

… Solo me lavaba la cara y los sobacos, y empecé a ponerme la misma camisa dos y tres días seguidos: la soledad, la pobreza y la ansiedad juntas producen suciedad, desidia. Por momentos se me venía a la cabeza la posibilidad de volver a vivir en la casa paterna, pero después de unos segundos la descartaba con rabia…”


Leí en uno de los pantallazos que me compartió. Se trataba de [Donde nadie me espere], de la novelista, dramaturga, poeta y crítica literaria colombiana Piedad Bonnett. —Al leerlo, me pareció ojear la etiqueta de un veneno que bebo en pequeñas dosis— fue mi respuesta. 

Lo agregué a mi lista de libros pendientes. Desde que llegué al Chocó, mis días iban, en su mayor parte, de escribir mi libro; y claro, el factor novedad geográfica derivaba en visitar y conocer lugares espléndidos de mar y selva, apreciar un sinnúmero de especies terrestres y marinas, hacer música en la pizzería, conocer personas maravillosas y no, y, por supuesto, leer, pero no en la cantidad que quería, razón por la cual habían pasado algunos meses sin poder entregarme -como amaba hacerlo- a digerir libros completos.


--- --- --- --- 


“Piénselo dos veces antes de regresar a Capurganá / aquí no hay nada para hacer / los precios suben día a día / no sé usted qué va a venir a hacer acá / los ánimos están por el piso / esto está solo / llueve copiosamente y sin cesar”. —rezaba más o menos el mensaje de uno de mis contactos, uno que contaba los días para viajar de regreso a Medellín. Aunque no eran palabras alentadoras, y habiéndome enterado del retorno a la "civilización" de otros personajes con los que había establecido cierto nexo, seguía firme en mi idea de regresar a Capurganá, repitiéndome que muchas de las grandes cosas -y hablo de ámbitos diversos- jamás se habrían materializado si sus artífices no hubiesen hecho caso omiso de comentarios del tipo “no eres capaz”, “no puedes con eso”, o “piénsalo dos veces”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DÍA 145

DÍA 23

LLAMA LA CONCIENCIA - monólogo